Acuerdos para la Práctica
La sala de yoga es un espacio de práctica, estudio y encuentro. Para cuidar la experiencia de todos, te pedimos tener presentes estos sencillos acuerdos:
Llegar a tiempo
Procura llegar con algunos minutos de anticipación para entrar con calma, preparar tu espacio y comenzar la práctica sin prisas. Evitemos entrar una vez iniciada la clase.
Entrar sin zapatos
Los zapatos quedan fuera de la sala. Entramos con los pies limpios y dejamos nuestras pertenencias ordenadas en el lugar destinado para ello.
Cuidar el silencio
Mantenemos un ambiente de silencio y recogimiento antes, durante y después de la práctica. La sala es también un lugar para aquietarnos y observarnos. Las conversaciones pueden continuar fuera de ella.
Evitar perfumes y aromas intensos
Te pedimos evitar perfumes, aceites esenciales o productos con aromas fuertes. Durante la práctica compartimos muy cerca unos de otros y buscamos mantener un ambiente limpio y agradable para todos.
El teléfono queda fuera de la práctica
Pon tu teléfono en silencio y, en lo posible, déjalo fuera de la sala. La práctica es un momento para desconectarnos de lo externo y estar verdaderamente presentes.
Venir con una disposición abierta
Cada práctica es diferente. Llegamos con disposición para observar, aprender y trabajar con lo que ese día está presente, sin exigirle al cuerpo más de lo que necesita.
Respetar el espacio de los demás
Cuidamos nuestro lugar y el de quienes practican junto a nosotros. Evitamos conversaciones, movimientos o acciones que puedan distraer o interrumpir la práctica de otros.
Escuchar las indicaciones del profesor
La atención forma parte de la práctica. Escuchar y observar las indicaciones nos permite trabajar con mayor seguridad, precisión y conciencia.
Informar lesiones o circunstancias especiales
Si tienes alguna lesión, dolor, embarazo, operación reciente o cualquier circunstancia que pueda afectar tu práctica, comunícaselo al profesor antes de comenzar, idealmente de manera privada.
Cuidar los materiales y la sala
Utilizamos los materiales con cuidado y los dejamos limpios y ordenados al terminar. El espacio que compartimos también forma parte de nuestra práctica.
Evitar comer justo antes de la práctica
Procura llegar con el estómago ligero para poder practicar con comodidad y atención.
Mantener una actitud de respeto y cuidado
La práctica no es una competencia. Cada cuerpo tiene su propio proceso. Respetamos nuestros límites y también los de los demás, cultivando paciencia, humildad y atención.
Al terminar, conservar el ambiente de la sala
La práctica no termina necesariamente con la última postura. Al recoger nuestros materiales y salir, intentamos conservar ese mismo estado de calma y presencia, evitando romper bruscamente el silencio.
Cuidar la sala es también cuidar nuestra práctica.
Son pequeños gestos, pero entre todos crean el espacio en el que podemos practicar con mayor atención, respeto y profundidad.
Emma Marín
Sadhana Yoga Hispano 🙏🏼
